
En la línea de moldeo por soplado, un calentamiento desigual de las preformas no solo reduce la velocidad de producción, sino que también genera residuos visibles y tangibles. Cuando el túnel de calentamiento no logra mantener una temperatura uniforme en toda la superficie de la preforma, se produce un calentamiento irregular, lo que afecta negativamente la calidad de los productos finales. El calentador infrarrojo SIPA SFR 16 está diseñado para evitar este problema y mantener un perfil de calentamiento consistente, turno tras turno.
Lo que realmente obtienes, desde el punto de vista técnico
El SFR 16 es un emisor de infrarrojos de onda corta, compuesto por un tubo de cuarzo y un filamento de halógeno de alta pureza. Está diseñado para ofrecer una respuesta rápida y un rendimiento reproducible. Funciona con la misma tensión que espera el equipo de moldeo SIPA, y utiliza la misma carcasa y geometría de montaje que la unidad original. Por lo tanto, se puede reemplazar fácilmente sin necesidad de modificar la zona de calentamiento o rediseñar todo el sistema. En la práctica, se puede cambiar la lámpara en cuestión de minutos, sin necesidad de realizar cambios en la zona de calentamiento o en todo el túnel.
Esto es importante en el moldeo por soplado, ya que el tiempo es igual a calor, y el calor es clave para controlar el proceso. El SFR 16 alcanza rápidamente la temperatura deseada y la mantiene con gran estabilidad. Esto permite un calentamiento más uniforme de las preformas y una mayor predictibilidad en el peso de las botellas. Como resultado, hay menos rechazos y menos interrupciones para hacer ajustes.
El consumo de energía disminuye, ya que el calentador funciona de manera más eficiente y desperdicia menos calor fuera de la zona de calentamiento. Las plantas que utilizan el SFR 16 suelen lograr un ahorro del 15-20% en el consumo de energía en la zona de calentamiento. Además, la vida útil de la lámpara es de 5,000-6,000 horas, lo que significa menos sustituciones, menos tiempos de inactividad y menos trabajo de mantenimiento.
La instalación es sencilla, pero alineación correcta es crucial. La lámpara debe colocarse exactamente como se indica en las especificaciones; incluso un pequeño desvío puede causar un calentamiento irregular en las botellas. Es necesario mantener el reflector limpio e intacto, ya que las marcas o la oxidación dispersan la energía y reducen su eficacia.
Y un último punto: los rayos infrarrojos de onda corta son muy intensos. Es necesario utilizar protección adecuada alrededor de los extremos de la lámpara para evitar dañar los componentes cercanos.