
En la línea de soplado por inyección, la apagada de una lámpara IR provoca el cese inmediato del proceso de fabricación. La temperatura de calentamiento de las preformas comienza a variar, lo que hace que la densidad y la claridad de las botellas sean inconsistentes.
Hemos diseñado estas lámparas IR para resistir condiciones extremas: son resistentes a los impactos y mantienen su estabilidad en el túnel de calentamiento, incluso cuando hay vibraciones, ciclos rápidos o choques térmicos repetidos.
Lo importante desde el punto de vista técnico Logramos que el rendimiento de calentamiento sea idéntico al de los equipos originales, con parámetros ajustados para adaptarse a los diferentes sistemas de soplado por inyección.
Para los modelos Sidel SBO, SBO Evolution y SBO Compact, las lámparas de tipo halógeno de cuarzo funcionan a 230 V, con una potencia de 1,5–3,0 kW. Tienen un diámetro exterior de 10 mm y conectores R7s estándar.
Para las líneas Krones Contiform y ErgoBloc, suministramos lámparas que funcionan a 240 V, con una potencia de 2,0–3,6 kW. Su tamaño es similar al de las lámparas originales, manteniendo la misma geometría del filamento y el perfil del reflector.
Para los modelos SIPA SBO, SBO Evolution y X-Form, utilizamos lámparas que funcionan a 220 V, con una potencia de 1,8–3,2 kW. También se mantiene el mismo diámetro exterior de 10 mm y la distancia adecuada entre los conectores.
Para los sistemas Husky Hypet y Preform, proporcionamos lámparas que funcionan a 230 V, con una potencia de 2,4–3,8 kW. Estas lámparas están diseñadas para seguir la misma curva de respuesta térmica que las lámparas originales.
Todas las versiones utilizan tubos de cuarzo reforzados y un sistema de soporte interno que absorbe los impactos. Están diseñadas para resistir temperaturas de hasta 950 °C y han sido probadas para soportar 100,000 ciclos de encendido/apagado sin daños.
Por qué funcionan bien en la línea de producción Se logra un calentamiento uniforme de las preformas, lo que reduce la aparición de agujeros en las botellas, mejora la calidad de la superficie externa y evita variaciones en la cristalinidad de las botellas.
Estas lámparas alcanzan rápidamente la temperatura deseada, lo que acelera el inicio del proceso de producción y facilita los cambios de producto. El consumo de energía disminuye, ya que las lámparas se calientan solo cuando es necesario y mantienen una temperatura estable.
Con más de 5,000 horas de uso en campo y menos del 5% de reducción en la eficiencia, las lámparas necesitan ser reemplazadas con menos frecuencia, lo que simplifica el mantenimiento planificado.
Los detalles que evitan problemas Es necesario seleccionar la lámpara adecuada para el modelo exacto de la máquina y para la configuración de las zonas de calentamiento.
Antes de realizar el pedido, verifique la voltaje, la potencia, el diámetro exterior y el tipo de conector.
Asegúrese de que el soporte de montaje y el reflector estén bien alineados; incluso un pequeño espacio puede afectar la uniformidad de la temperatura.
Maneje el tubo de cuarzo con guantes limpios. Los aceites y residuos pueden causar puntos calientes y acortar la vida útil de la lámpara.