
Deje de esperar a que su vajilla se esterilice
Si alguna vez ha trabajado con secadores para vajilla en panaderías, conocerá bien la frustración que provoca la demora en el proceso de esterilización. Se enciende el calor, pero uno simplemente… espera. Los calentadores tradicionales tardan mucho en calentarse y aún más en enfriarse. Es lento, y en una cocina ocupada, la lentitud es un problema.
Por eso diseñamos estas lámparas de infrarrojos de manera diferente. No pierden tiempo; alcanzan las temperaturas necesarias para la esterilización en segundos. En cuanto se apaga el interruptor, el calor desaparece. No hay calor residual, ni desperdicio de energía.
¿Por qué funciona realmente?
El secreto está en los rayos infrarrojos de onda corta. La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire alrededor de los platos, lo cual es una pérdida de tiempo. Estas lámparas proyectan energía directamente sobre la superficie de la vajilla. Es instantáneo.
Dado que el calor no permanece, no se daña el cuerpo del aparato ni se gasta energía innecesariamente mientras la máquina está parada. Simplemente hace su trabajo y se detiene.
Detalles técnicos sobre los componentes
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza para estos tubos. ¿Por qué? Porque el calentamiento y enfriamiento rápidos son muy agresivos para los materiales. El vidrio común se rompería bajo tales condiciones térmicas.
También prestamos mucha atención a los conectores: generalmente son de tipo R7 o Sk15. Si una conexión está suelta, puede haber arcos eléctricos, lo que daña los conectores. Es un detalle pequeño, pero marca la diferencia entre una lámpara que dura mucho tiempo y otra que se daña en una semana.
Un consejo importante: Verifique la potencia y el voltaje. Asegúrese de que coincidan exactamente con los especificaciones del equipo. Si coloca una lámpara de alta potencia en un circuito que no puede soportarla, podría causar que los disyuntores se activen o, peor aún, que los cables se fundan.
Cómo reemplazarlas (y un consejo profesional)
Instalar estas lámparas es fácil. Basta con sacar la antigua, colocar la nueva en su lugar y listo.
Pero aquí está algo que la mayoría de las personas pasan por alto: revise sus placas reflectoras. Las lámparas de onda corta emiten mucho calor concentrado. Si las placas reflectoras están dañadas, oxidadas o simplemente sucias, se pierde mucha eficiencia. La lámpara tiene que trabajar más duro y a temperaturas más altas para compensar, lo que significa que se dañará mucho antes de lo normal.
Mientras reemplaza la lámpara, revise también las placas reflectoras. Si su capa protectora está dañada, es hora de reemplazarlas también. Su equipo, y su factura eléctrica, se lo agradecerán.